viernes, 8 de abril de 2011

Gif o no gif

Hace seis meses que no abro el msn.
No extraño nada. Será que estoy más presente.
Se me fue aquel instinto de embellecer con palabras todos los pensamientos.
Tantos años de chat con discusiones virtuales de problemas reales, confesiones de amor y fantasías sexuales.
Me había tomado el trabajo de reducirme a un gif.
La era del Messenger terminó para mí.
O finalmente me "iconicé" (?)


Aniquilando inseguridades.

Un paso largo frente al espejo y practico, te muestro con una mirada que soy interesante; hago un silencio para que entiendas que tengo una idea picara, pero sonrío tibiamente para que creas que me da pudor.
De golpe somos dos, ente mis ojos y el espejo. Busco tocarte apenas la espalda a modo de permiso. Sentirte en mi palma, saber si sos tibia. Acariciarte sin la promesa, con cariño.
Vuelvo y el espejo se llena de palabras. Digo frases escuchadas y el hallazgo cursi se hace confesión. Busco diez maneras de decirte; esquivando las penas; olvidando lo malo; las viejas desgracias; los caminos truncos del amor.
Vuelvo y ensayo que no se noten los miedos. Aprendo a pararme en mi mejor ángulo, a ubicar con rapidez la mejor luz. Se como ponerme para tapar las cicatrices y esconder el dolor.

Ensayo el tiempo exacto; entre el pudor y mi silencio.

jueves, 31 de marzo de 2011

Establecido el vínculo

Será por la fuerza de los astros o la necesidad de los cuerpos, puede que sea necedad arbitraria del egoísmo o el fracaso tácito de los deseos.
Puede que funcione de una sola manera.
Una idea rara, una charla amena. Un inicio antojadizo con desarrollo potente; de final mero, acuoso e invisible.
Quiero, quise. Insisto. Y el mismo principio opulento se diluye en silencio.
Parece un mensaje encriptado, pero las reglas son simples.
Algunas relaciones se establecen amorfas, con ángulos esquivos. Donde los ribetes de uno pesan ante las ideas de otro y sea cual sea el motivo, concluye en el destino escrito de los vínculos establecidos.

Tanto y sin tiempo

Andaba con sus muertos a cuestas, con la nostalgia viva de los que no están. Compartiendo las heridas abiertas como pequeñas tristezas escritas, sentidas de un modo constante.
Conmueve y emociona, una angustia sostenida en el tiempo.
Un poeta eterno enredado en sus ausencias. Y ese será su secreto.

Envuelto en su prosa, reodeado de música.
Extrañando algo que no había conocido, sintiendo la pena de los que no están.
Él era Paul. Y yo... un momento de ficción compartiendo su dolor.



viernes, 18 de marzo de 2011

Hay luces

Me tomé un tiempo. Invadido por el ruido añejo, las sirenas rancias y la ciudad, esa que inunda por su presencia excedida; colmada de hábitos, desbordad y atiborrada de soledad.
En ese tiempo con baches entre silencios; me atrae el brillo. El que titila lejano, ese que dibuja caminos en la sombra, desde el horizonte hasta la luna y me deja tan solo, en una ventana frente al mar.

viernes, 11 de marzo de 2011

Cinéfilo

Hoy me clavé una de ciencia ficción. Una de esas trágicas, donde el pánico gobierna las calles y hasta el espíritu humano colapsa frente a la devastación del mundo conocido.
Por fin una producción que supera todo lo anterior. El despliegue de efectos sorprende y por primera vez no sucede en New York o Los Ángeles. Increíblemente el ultimo día del mundo se iniciaba en Oriente y el mensaje apocalíptico llegaba con asteriscos y letras chinas.
Con horas de butaca, pochoclo y sobrepeso el miedo se apacigua a tal punto, que el fin del mundo no es más que otra película con intentos nobles.
Pero la velocidad del imperio difunde la verdad en todos los monitores, superando la gruesa línea entre ficción y realidad.


11.03.2011, Japón.
Terremoto (8.9 escala richter)
Alerta de Tsunamis para las costas del Pacífico.

Cinéfilo II

Con los años perdimos el miedo a lo imprevisto, el arte mezcló las emociones potenciándolas. El cine fue opacando nuestros mayores temores, nos acostumbró al desastre y en este último tramo, perdimos el nexo con lo finito.
La adrenalina del último instante, salvarnos de milagro o exponernos, parece, un deseo común.
Perdimos el peso real de las palabras. El mensaje tiene una consecuencia y la respuesta suele duplicar las intensiones.

- Algo en el estomago no me deja respirar con tranquilidad -