viernes, 17 de febrero de 2012

Loquillo.

Podrás entender que de mayor me hice sabio. Sordo y complejo. Idealista de la razón.
Vengan mis recuerdos, presentes como regalos de juventud.
Vengan que el tiempo se duerme a mi lado, me deja despacio, bailando sin suerte; afortunado sin azar.

Cojonudo.

Volverle a ver, sin la luz y apenas tarde.
Volverme loco en distancias, y a tus manos mi verdad.
Volver a pocos pasos, harto; a tanto menos que un poco.
Y para nosotros, desnudos hasta mil latidos y ahogados de ilusión.
Viajeros de monte en flor, arándanos azules y el verde en tus ojos, claro como el mar.
Inteligentes para los silencios, oportunos para el amor.



Abuelo.

Los viejos y la obsesión de los proyectos. La necesidad, inconclusa, de un mañana activo. El legado. Los consejos. El trabajo diario del ser. Hablar para escucharse, para saberse vivo.
Otro mundo se cruza ante sus pasos, ya nada los seduce. Todo lo vieron, desearon; y amaron hasta la soledad.
Ahora urge la rutina, el dedicado momento de desayunar, la suavidad del jabón en las manos y el olor fresco de las hojas a media tarde.
El mundo se hace viejo. Y el viejo deja el mundo para hacerse palabra y recuerdo, para inmortalizarse; en la memoria de los que están.

Tampoco hoy.

Se me ahogan las letras de silencio. La muerte lenta del vacío. Medida precisa, asfixia; de gangrena y arena. Mastico resentido el grano polvillo de la amargura. Tengo el aliento seco, aspero y cortado. Encorvado. Con el peso de los pesados. Y el atraso de los cortos, de los malvados.
Quiero decirte.
Y me callo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Misterios.

El sentido de las palabras nacen y mueren. Y el amor. Vaga, efímero y solitario. Viaja, y entre mis párpados; magia. Te siento. Verte es ilusión. El deseo de tenerte cerca y caer a tu antojo. De adueñarme de tu forma. Serlo para vos.

Todos egoísmos vulnerables, falacias del yo.
Todo invisible, pequeños inventos de la razón.


jueves, 9 de febrero de 2012

3:33

Ahora empiezo.
Pero el tiempo acelera al mundo.
¿Qué sentido tiene?
¿En qué cambia decirlo, si el mundo va a girar igual?
Somos tan poco importantes.
Decoramos lo que nos toca y creemos que todo gira a nuestro alrededor.
Seguimos la idea de los viejos colonos. El mundo es el centro del universo. Por ende, somos el centro.
Seguimos buscando reconocimiento. Y así, el sentido de la vida, se evapora.
3:33:54...
Fin.

#ChauFlaco

Una inteligencia sensible, siempre unida; afectuosa.
Un razonamiento liviano, oportuno; sincero.
Una prosa con todos los acordes, y esa voz.

La mayoría de los inteligentes se hacen fríos, ajenos.
Se intelectualizan, se distancian de lo real.
Se convocan, se repiten; se citan.
El ego de los inteligentes arruina la observación.

Entonces los sensibles, los brillantes; copan el mundo desde el arte.
Florecen. Nacen. Viven hasta la eternidad.