Un destino indefinido, poco referencial.
Un paisaje conocido, poco habitual.
Una desgracia en cuenta gotas y una acumulación de palabras que inunda la tristeza.
Una desilusión que se acerca, que viaja en la tiniebla y solo genera distancia.
Un chiste sin gracia; un final trunco.
La desolación hace mella cuando el suelo se diluye en un abismo.
Cuando somos uno mirando lo quedó. Hoy vivo con ella.
Aunque es la incertidumbre la que genera más dolor.
miércoles, 13 de enero de 2010
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Jorge Newbery y Migueletes
Me sentía efervescente, capaz de dispararme en cualquier momento. Tenía la agitación descontrolada de años jóvenes y el cielo era un campo de curiosidades, tan inalcanzable, como tentador. Soñaba con alejarme del mundo, liberar todos los colores que habitan mi cuerpo para dibujar sensaciones. Quería marcar distintos caminos, iluminar la mirada ajena; ser guía y mentor. Y aunque dediqué mi vida ansiando este momento, temía no poder disfrutarlo.
Venían pasadas las doce y en la esquina se escuchaba mucho bardo, andaban apuñados los borrachos con los alegres (como si el festejo fuese un mandato) y entre grito y carcajada, yo seguía regulando. Algunos estruendos me pusieron nervioso y alguna mirada habré tirado, un roce, un empujón y no faltó el boludo que embalado en su jolgorio se le escapó una de más. Una suma de entre dichos complicó el resto. Y yo que tengo mecha corta me encendí en un descuido, las palabras se hicieron humo y me disparé como un loco.
Todos estos nervios, toda esta carga contenida... ¡finalmente exploté! Subí tan alto que me alejé del mundo y en una lluvia de estrellas a colores iluminé la noche; pensar que viví creyendo que iba a ser un gran momento y pasó en un solo segundo.
Quizás gasté pólvora en chimangos.
Venían pasadas las doce y en la esquina se escuchaba mucho bardo, andaban apuñados los borrachos con los alegres (como si el festejo fuese un mandato) y entre grito y carcajada, yo seguía regulando. Algunos estruendos me pusieron nervioso y alguna mirada habré tirado, un roce, un empujón y no faltó el boludo que embalado en su jolgorio se le escapó una de más. Una suma de entre dichos complicó el resto. Y yo que tengo mecha corta me encendí en un descuido, las palabras se hicieron humo y me disparé como un loco.
Todos estos nervios, toda esta carga contenida... ¡finalmente exploté! Subí tan alto que me alejé del mundo y en una lluvia de estrellas a colores iluminé la noche; pensar que viví creyendo que iba a ser un gran momento y pasó en un solo segundo.
Quizás gasté pólvora en chimangos.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Inmature
De niño fui grande. Recibiéndome de rebelde al vencer mis propios limites.
Fui tiempo y presente. Desafío y reacción.
Y cansado de elegir, decidir y discriminar; me aburrí.
Hoy busco parte de lo que fui, destacando la inocencia como mérito y solo la curiosidad por lo que aún no existe me mantiene vivo.
De grande vuelvo a ser niño.
Fui tiempo y presente. Desafío y reacción.
Y cansado de elegir, decidir y discriminar; me aburrí.
Hoy busco parte de lo que fui, destacando la inocencia como mérito y solo la curiosidad por lo que aún no existe me mantiene vivo.
De grande vuelvo a ser niño.
viernes, 18 de diciembre de 2009
¿Puedo fingir que desconozco el final de esta historia?
Un día las cosas cambiaron de color y el color inundó mi paisaje.
Un día su sonrisa fue todo, todo y más que el sol.
Y por más que finja no reír, algo ríe en mi.
Tengo dos brillos y un roce de manos. Un baile de hombro a hombro y mil charlas filosóficas del amor.
Tengo horas de fantasías y un rato entre los dos.
Puedo distraerme para no pensar, perder el control. Puedo creer que el mundo es otro, que finalmente algo cambió... pero prefiero creer que es por vos.
Un día su sonrisa fue todo, todo y más que el sol.
Y por más que finja no reír, algo ríe en mi.
Tengo dos brillos y un roce de manos. Un baile de hombro a hombro y mil charlas filosóficas del amor.
Tengo horas de fantasías y un rato entre los dos.
Puedo distraerme para no pensar, perder el control. Puedo creer que el mundo es otro, que finalmente algo cambió... pero prefiero creer que es por vos.
Un lindo grupo de desconocidos
Lugares de mentira y engaño. Personas que no son, ladrones de guante blanco. Amantes esclavos, novios del amor.
Una vibración en aumento y el aire cálido se hace denso. Hace rato que el lugar había dejado de ser grato y la llamada sonaba a silencio.
Hace tiempo que viajo franco olvidando mis escudos, aunque como buen observador descubro el murmullo en la mirada; la desconfianza del guetto.
Sonrío y simulo, sigo el rumbo; mientras las miradas pierden el sentido de lo justo.
Pensar que alguna vez creí. Pensar que compartí más de lo que debía... y así caí en sus redes de ficciones, espejismos de amistad.
Hoy volví para seguir sonriendo, para abrazarnos por el tiempo perdido.
Pero esta vez, la vuelta, tiene sabor a arena entre los dientes.
Una vibración en aumento y el aire cálido se hace denso. Hace rato que el lugar había dejado de ser grato y la llamada sonaba a silencio.
Hace tiempo que viajo franco olvidando mis escudos, aunque como buen observador descubro el murmullo en la mirada; la desconfianza del guetto.
Sonrío y simulo, sigo el rumbo; mientras las miradas pierden el sentido de lo justo.
Pensar que alguna vez creí. Pensar que compartí más de lo que debía... y así caí en sus redes de ficciones, espejismos de amistad.
Hoy volví para seguir sonriendo, para abrazarnos por el tiempo perdido.
Pero esta vez, la vuelta, tiene sabor a arena entre los dientes.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Amantes
Existe el guiño de mafia, la sonrisa abreviada y el pacto de saber y callar. Existe un lugar que nadie conoce, una esquina encorvada, un bar de grapa; un refugio para olvidar. Existen noches ausentes. Noches dispares. Noches cortas que alivian el sueño del actual; mientras jugamos a no jugar. Existen y se multiplican, son todas historias que empiezan para no terminar.
Fotograma
Diapositivas de un momento ajeno. Un acto reflejo, un recuerdo mal trecho. Una foto, un flash que empalidece. Un maquillaje que se borra, una careta deforme; una morisqueta no resuelta. Una sonrisa que compromete, una mueca falsa, una mirada que distrae. Un baile, una noche, un desliz.
Corte!
Corte!
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