De a pedazos perdiamos el olor del amor y se hacian infinitas las canciones tristes. Empezabamos para terminar y éramos el sabor mas dulce. Quiero bruma. Quiero andar y perderme. Quiero ir saber a donde.
Escuchaba ese disco que era ideal para caminar. Tenia el tempo de mis barrios. Quedaba perfecto con el malhumor de los que se mueven y les rellenaba el vacio a los quietos.
Sonaba. Y esa angustia eslovena atormemtaba a Palermo. Contrastes. Tanta gente adornando gestos y caras sin solución. Vas a tener que pagar muy caro para verte bien.