martes, 27 de marzo de 2018

Amargo serrano

Cuando un día se hace negro.
Y es el viento un mal protagonista.
Esa extraña mezcla de infierno gélido.
Así,... de denso.
Ingrato. Mal habido.
No alcanza el odio.

Y encima ellos sonríen!

No Coincidencia

No quiero coincidir.
Pero cómo te alejo de éste silencio.
Sin la sorpresa de encontrarnos.

A duelo, cada instante.
Sin la belleza de mañana.
Mueren esos besos que nunca te di.

Es frío. Rígido y sutil.
Es, porque nunca fue.
Es el peso de mi deseo extinguido.

Existe un milagro en todo ésto...
Saber que ella me habita.


viernes, 2 de febrero de 2018

Bonis

Todos los días me acuerdo de la vida que tuve. Me tocó en suerte. Un instante de tiempo.

Alguna vez fui feliz.
Pero ya no hay a dónde volver.

Te llevo siempre.
Con vos crecí.
Me tocó en suerte.
Un poco de amor para mi.

Si me toca mirarte, siempre voy a sonreír.
Fuimos lo que pudimos.
Pero ya no hay a dónde volver.

miércoles, 31 de enero de 2018

Pude ser

Puede que escriba hasta ese día.
Puede que mi mirada esté perdida.
Puede ser.

Puede que tu voz se haga.
Puede que olvidemos al amor.
Puede ser.

Puede el futuro mentirnos.
Puede.
Puede ser.

Puede una tristeza acercarte.
Puede volarte de mi .
Puede ser.

Puede un misterio hacerse carne.
Puede mi sueño vencer al tuyo.
Puede ser.

Puede ser que te ame.
Puede que no.
Puede ser.

Nadie lastima

Nadie lastima.

Y la invención del dolor es del que sufre.
Como sus lágrimas.
Como su llanto.

Nadie lastima.

Y los corazones se parten.
Se deshilachan.
Como las viejas heridas.

Nadie lastima.

Y un silencio se adueña.
Se lleva palabras que no fueron dichas.
Se lleva la vida.

Y nadie lastima.

Predictivo

Sin filtro y un predictivo como inspiración.
Ausente y la compañía perfecta de un sistema inventado.
Un valle ártico.
Y ese viento que vuela.
Mi único recuerdo.

La sensación de haberte visto.

Es obvio

Cómo no escribir en tanto silencio.

Nadie sabe de mi. Y yo aprendí a olvidarme de ellos.

Casi nada importa.
Quizás resta esperar.
La sorpresa irónica de la muerte.

Melancolía de la vida.
Ese aliento en pausa.
Sufrir por haber sentido.

Y tanto silencio.