Cuando invade el silencio.
Cuando las palabras se acaban.
Cuando surgen los miedos.
No hay quién cuide tu alma.
Te quedas solo,
y el mundo siempre se acaba.
Hay algo en tu cuerpo, algo sin nombre.
Es al tacto emocional; el mismo juego de tu nombre.
El paso de tus ojos.
Un momento y los sueños.
Hacen del fin, una ilusión.
Buscando la oportunidad, nos encontramos.
Y queriendo ser feliz, nos reímos juntos.
La armonía de dos solitarios.
Afines nuestros besos coparon las miradas.
Y sin saber el nombre de las cosas,
inventamos palabras para el amor.