Tan sublime como improbable.
Enrarecido, confuso festín.
Enloqueciendo cada palabra.
Desvirtuando el sentido.
Sentite genial.
Convencete.
Gran artista.
Tránsito oscuro.
Ni miradas.
Ni testigos.
Se apagó!
Tan sublime como improbable.
Enrarecido, confuso festín.
Enloqueciendo cada palabra.
Desvirtuando el sentido.
Sentite genial.
Convencete.
Gran artista.
Tránsito oscuro.
Ni miradas.
Ni testigos.
Se apagó!
Harto de mi.
Y de todos ellos.
Se confíaron, en algún momento sintieron la comodidad de saberme estable; y nada más fácil que desentenderse del otro.
Cometí el error de ser atento.
Interesarme en el mundo paralelo.
Ellos, yo; otros y nada.
Sepan disculpar.
Se acabaron las sonrisas.
Cuando los otros se besan
me llueve la noche.
De la mano. Efímeros dos.
Tu mesa vacía.
Y un silencio se hace paciencia.
Dejarte ir sin saber si existe un volver.
Soy de palabras.
Soy de silencio.
Lo que quiero cuando quiero.
Y si sos más de mi pasado?
Y si a tus palabras ya las aprendí?
Y si ya pensé tus sueños?
Lo que quiero cuando quiero.
Y todo tu silencio.
Tan ideal como nueva.
Diapositivas diarias de una distante lejana.
Lo que quiero cuando quiero.
Pero todavía no se quien sos.
Si te invade. Te inunda.
Lo eterno pesa como la muerte.
Si eso late. Si suena adentro.
Puede que duela.
pero si es eterno, mata.
La mirada se pierde más de lo habitual.
Y andas más cómodo en el olvido.
Puede ser parte de la muerte
un intento de eternidad.
En la neblina de los confusos.
En lo infinito dormido.
Viajan ausentes mis confesiones.
Y en tus rincones perdidos,
Viven cada uno de tus amores.
Y en mi silencio
Resiste tu nombre.